Historias de Belen

Judit -¡Judit!! ¿Quieres hacer el favor de entrar? ¡Me has de ayudar en la cocina!! Judit estaba apoyada en el balcón de su casa mirando como pasaban los forasteros. Hacía varios días que llegaba mucha gente a Belén. Se tenían que censar y venían de todas partes. No había oído los gritos de su madre porque estaba distraída viendo la gente que iba de un lado a otro. Los ha visto llegar, destacaban en medio de tanta gente. Era una pareja joven, el hombre tiraba del asno y ella iba sentada encima del animal. ¡Estaba embarazada! "¡Qué bonita la chica! Qué buena pareja hacen"- piensa Judit. Cuando han pasado por debajo de donde ella estaba, la joven ha levantado la cabeza y la ha saludado con una sonrisa. No ha sabido reaccionar, se ha quedado como un pasmarote impactada por la mirada y la sonrisa de aquella joven. Han desaparecido en la primera esquina. Sin pensarlo, ha entrado en casa corriendo, ha besado a su madre que venía dispuesta a reprenderle, ha baja...