Herramientas: 5 - ¡Paciencia!
¡Paciencia! Mafalda se dirige a su madre y le dice: "Pero mamá ¡los hijos no podemos ser tan monstruosos, y lavarnos y bañarnos sin resistencia! ¡los hijos no podemos ser tan degenerados y comer sin rechistar! ¡los hijos no podemos ser tan crueles, y portarnos bien! ... sería privar a nuestros propios padres de su fuente de trabajo más importante”. Quizá tiene razón. La misión fundamental de los padres es educar a nuestros hijos. Y tenemos que hacerlo, precisamente, porque no nacen educados. Es importante tenerlo presente, especialmente, cuando queremos hablar de la paciencia, herramienta imprescindible en toda tarea educativa. La paciencia supone esperar cuando conviene y superar con serenidad las molestias que puedan surgir.