Educar: 7 - Una tarea difícil y delicada
Una tarea difícil y delicada Los padres, con la educación de los hijos tenemos encomendada una tarea difícil y delicada. Es una tarea difícil porque el niño/a es un terreno dispuesto tanto para el bien como para el mal. En él, como en toda persona, existen tendencias malas que es necesario neutralizar, y otras buenas, que hay que descubrir, sostener y animar. Es una tarea difícil porque no se realiza a menudo en las mejores condiciones. Los horarios de trabajo fuera de casa, las pocas ayudas de que se dispone, el espacio reducido, muchas veces, de los hogares, complican las cosas y no proporcionan ni el tiempo ni la calma necesaria para pensar en los problemas educativos, que van apareciendo sin haberlos previsto.